Información del Tratamiento con Ondas de Choque de Alta Energía

Las ondas de Choque que utilizamos, son ondas acústicas electro-hidráulicas, generadas por un electrodo, cuyo conductor es el agua y el punto de contacto para la transmisión con la piel es una membrana que se aplica en el lugar a tratar, utilizando un gel normalizado de ecografía como elemento de contacto.

Patologías a tratar: Lesiones músculo tendinosas (inflamaciones agudas, crónicas, fascitis, calcificaciones). Lesiones óseas (fracturas, retardo de la consolidación, pseudo-artrosis, necrosis, artrosis, osteocondritis), aflojamiento de prótesis. Lesiones de la piel (heridas con pérdida de sustancia superficial y heridas por abrasión, quemaduras, ulceras vasculares por decúbito, necrosis cutánea, queloides). Puntos gatillo.

El tratamiento se realiza en consulta mediante la aplicación de las Ondas pudiendo dar lugar a leves molestias y cuando la intensidad de la onda lo requiera en quirófano con anestesia loco-regional / general.

El protocolo de tratamiento dependiendo de la patología consiste en el número de sesiones fijadas por el facultativo, al igual que el número de ondas en función de la patología y evolución de la misma.

Se nota alivio en las primeras horas. El dolor regresa en las 24-48 h siguientes incluso empeorando, con mejoría a partir de los 7-10 días siguientes, apreciándose los resultados al mes consiguiendo mejoría del 80% de los casos.

Puede haber efectos secundarios menores, como pequeños hematomas subcutáneos que se controlan con la aplicación de hielo sobre la zona tratada durante varias horas después del tratamiento.

Las Ondas de Choque están contraindicadas en pacientes con tratamientos anticoagulantes, padezcan neoplasias (tumores), estar en periodo gestante, ser portador de marcapasos, tener arritmias, y en infecciones agudas. No pueden ser aplicadas en huesos del cráneo (excepto maxilares), costillas y vértebras. En caso de conocer el paciente alguno de los supuestos referidos ha de manifestarlo y hacerlo constar.