Paciente de 36 años de edad que tras una caída sufre una fractura conminuta de peroné en su pierna derecha de la que es intervenida practicándosele una reducción abierta de fractura con fijación interna de la extremidad distal del peroné, además en consultas posteriores se le diagnostica una tendinitis en el rotuliano de la rodilla producida por un traumatismo en la caída.

Tras retirársele la férula del tobillo comienza la rehabilitación, tras 20 sesiones el dolor en el tobillo y rodilla persisten, camina con mucho dolor y tiene que ayudarse de bastones.

La paciente acude a nuestra consulta y comienza con el tratamiento de Ondas de Choque, es tratada tanto en el tobillo como en la rodilla, desde la primera sesión la paciente nota mejoría en ambos y tras la cuarta sesión ya puede caminar sin la ayuda de bastones y apenas refiere dolor tanto en la rodilla como en el tobillo. Puede realizar una vida normal e incorporarse al trabajo.

Como vemos en las imágenes apreciamos como el tobillo presenta una ligera inflamación así como una coloración azulada en la piel, síntomas que desaparecen tras la sesión con las Onda de Choque.